La reciente publicación del estudio «Impacto Económico de las Plataformas Digitales de Hospedaje en las PYMES 2025 – Capítulo Quintana Roo» por la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO) ha puesto sobre la mesa una cuestión ineludible: el rol que desempeña Airbnb en el ecosistema de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) de Quintana Roo.
Airbnb y las MIPYMES de Quintana Roo: una relación simbiótica
Según el informe, los negocios locales de Quintana Roo reciben un 60% más de clientes gracias a las recomendaciones directas de anfitriones en Airbnb, en comparación con el promedio nacional (40% vs. 25%) . Este dato sugiere una relación simbiótica donde ambas partes se benefician mutuamente. Sin embargo, me pregunto si esta dependencia podría volverse una espada de doble filo.
Es innegable que las plataformas digitales han revolucionado la manera en que las MIPYMES de Quintana Roo operan. El mismo estudio indica que el 60% de estas empresas evitaron cerrar, en comparación con el promedio nacional (72% vs. 44%), gracias al aumento de facturación por los clientes que reciben a través de anfitriones en plataformas de alojamiento, en relación con el año anterior .
Esto evidencia que, en tiempos de crisis, Airbnb ha sido un salvavidas para muchos emprendedores locales.
Un aspecto que merece atención es que 1 de cada 8 empresas que recibe más del 10% de sus clientes provenientes de plataformas de hospedaje no pertenece al sector turístico directo . Esto sugiere que la influencia de Airbnb se extiende más allá de los negocios típicamente asociados al turismo, alcanzando sectores como servicios de salud, bienestar, comercio minorista y tecnología.
Esta diversificación es alentadora, pero también plantea la cuestión de hasta qué punto estas empresas dependen de una plataforma externa para su supervivencia.
Crecimiento económico: ¿A qué precio?
El informe destaca que 6 de cada 10 MIPYMES con más de un 10% de crecimiento en su facturación reconocen a los anfitriones en Airbnb como un canal directo de atracción de nuevos clientes .
Si bien este crecimiento es positivo, me inquieta la posibilidad de que estas empresas estén construyendo su éxito sobre una base que no controlan completamente. La dependencia excesiva de una sola fuente de clientes podría ser riesgosa si las condiciones de la plataforma cambian o si surgen nuevas regulaciones.
Es alentador saber que el 52% de las MIPYMES que reciben clientes de plataformas están lideradas por mujeres . Esto indica que las emprendedoras en Quintana Roo están aprovechando las oportunidades que brindan las plataformas digitales para fortalecer sus negocios.
Sin embargo, es fundamental que estas líderes empresariales también busquen diversificar sus canales de adquisición de clientes para no depender exclusivamente de una plataforma.
Y más aún que en Quintana Roo, el turismo representa más del 87% del PIB estatal. Por eso, cualquier transformación en la forma de viajar tiene un impacto directo en la economía local.
Buscando un equilibrio sostenible
La relación entre las MIPYMES de Quintana Roo y Airbnb es, sin duda, compleja. Mientras que la plataforma ha proporcionado oportunidades significativas para el crecimiento y la supervivencia de muchos negocios locales, también es esencial que estas empresas consideren estrategias para diversificar sus fuentes de clientes y reducir la dependencia de una sola plataforma.
Invito a los empresarios y emprendedores de Quintana Roo a reflexionar sobre sus modelos de negocio y a explorar formas de fortalecer su independencia operativa. La colaboración con plataformas digitales puede ser beneficiosa, pero debe ser parte de una estrategia más amplia que incluya múltiples canales de adquisición de clientes y una sólida presencia en el mercado local.
La sostenibilidad a largo plazo de las MIPYMES en Quintana Roo dependerá de su capacidad para adaptarse, innovar y construir relaciones directas con sus clientes, más allá de las plataformas digitales.